Familia Herrera (KRC)
Primeramente, quiero darle gracias a Dios, porque en medio de un proceso tan complejo como lo es el de autodeterminación con el Centro Regional, puso en nuestro camino a una persona tan especial como nuestra facilitadora independiente.
Sin siquiera conocernos físicamente al inicio, ella fue quien logró ver más allá — identificó las necesidades reales de mi hijo y también mi desconocimiento del sistema. Con mucha paciencia, empatía y compromiso, decidió apoyarnos y guiarnos en cada paso de este proceso.
Algo que valoro profundamente es que no se quedó solo en lo profesional; también se tomó el tiempo de conocer a mi hijo personalmente, entender quién es, sus fortalezas, sus retos y lo que verdaderamente necesita para estar seguro y seguir desarrollándose. Eso hizo toda la diferencia.
Como mamá, este camino puede ser abrumador, pero gracias a su apoyo he podido entender mis derechos, participar activamente en el proceso del IPP y tomar decisiones informadas que realmente benefician el bienestar de mi hijo.
Su dedicación, conocimiento y corazón para servir a las familias es algo que no se encuentra fácilmente. La recomiendo ampliamente a cualquier familia que esté navegando el sistema del Centro Regional, especialmente dentro del Programa de Autodeterminación. Tener a alguien que realmente te escucha, te guía y lucha contigo, cambia completamente la experiencia.